27 de septiembre, 2018

El ser humano es tan ambiguo y tan inmenso que abruma. Indescifrable, como aquellos idiomas que existieron y nadie logró conocer. Egoísta como el que más. Pero sobre todo, sufridor, por el mero hecho de ser portador de sentimientos.

Somos constructores y destructores, de cosas y de personas. Somos el mayor héroe que haya existido al mismo tiempo que también somos el peor monstruo inimaginable. Somos maravillosamente inteligentes e increíblemente idiotas. Somos tantas cosas contrapuestas, tantos sentimientos opuestos…

Hay tantos rostros en uno, tantas personalidades en una que abruma, y somos millones. Sí, me dan miedo las personas, y me doy miedo a mí misma, porque somos terriblemente inestables, y que a un día sí, al siguiente no y al pasado tal vez.

Es complicado, convivir y ser una persona. Ojalá hubiera nacido siendo cualquier cosa, menos ser humano.

Aziul.

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